Elegir la fecha adecuada para tus vacaciones puede marcar la diferencia entre una buena experiencia y una espectacular.
En destinos de costa, la temporada alta suele concentrarse entre julio y agosto, cuando el clima es excelente pero también hay más demanda, lo que eleva los precios y reduce la disponibilidad de villas.
Si quieres disfrutar de temperaturas agradables, playas más tranquilas y mejores tarifas, la primavera (abril–junio) y el final del verano (septiembre–octubre) son los meses ideales. Durante estas fechas las villas suelen ofrecer descuentos, y el clima permite disfrutar plenamente de piscinas, terrazas y actividades al aire libre sin el calor extremo del verano.
Además, viajar en temporada media te da acceso a una mayor variedad de propiedades, pudiendo elegir entre villas con vistas al mar, piscina privada o extensos jardines. Si buscas combinar buen clima, privacidad y ahorro, estas épocas son las más recomendables.